Mujeres y SPG. Construyendo procesos. Asegurando Participación y protagonismo

      Citadas en Dom Pedro de Alcantara (Torres, Rio Grande do Sul), el pasado 29 y 30 de noviembre mujeres del Programa de Certificación Participativa de la Red de Agroecología tuvimos la oportunidad de intercambiar durante el encuentro “Mulheres y SPG. Construindo Processos. Garantindo Participacao e Protagonismo”. Por la Red de Agroecología participaron integrantes de las regionales Toronjil, Sur Sur, Oeste. También de la Directiva de la certificadora y secretaría nacional.

Comencemos por algunas nociones previas: Un Sistema Participativo de Garantías (SPG) es una herramienta para los productores familiares agroecológicos, que se adapta a las características locales y avala la producción y calidad ecológica de los productos para sus consumidores. La participación directa de los productores y consumidores en los procesos, brinda estas garantías.

 Además del respeto a las normas técnicas de producción, los principios y valores que transparentan los SPG fortalecen el intercambio de saberes y aseguran el nivel de responsabilidad compartida. La construcción de confianza integra además la mirada de otras personas como técnicos y organizaciones afines, que de forma activa, enriquecen esta modalidad de certificación. La robustez y simpleza de los SPGs hace al fomento de la sustentabilidad, en la producción y distribución de alimentos. Existen SPG dispersos por el mundo y con una presencia significativa en Latinoamérica. En nuestro país el Programa de Certificación Participativa de la Red de Agroecología se instrumenta sobre las bases de los SPG.

Volviendo   a Dom Pedro de Alcantara, en éstos dos días se encontraron mujeres representantes de nueve organizaciones, ocho de diferentes estados de Brasil y una de Uruguay.

            En la mañana del 29 de noviembre se trabajó en forma grupal elaborando las presentaciones de cada SPG y el resultado demostró la diversidad existente  en metodología y procesos según las condiciones locales y las características de sus integrantes.

La última actividad _tarde del 30 de noviembre_ fue reunir en forma dinámica las propuestas que se generaron durante los dos días de trabajo. Se concentraron propuestas concretas, métodos para llevarlas a cabo, se plasmaron aportes conceptuales y sistematizaron las ideas que pudieran resultar más novedosas y relevantes en consenso.

Entre cantos y alguna danza, transcurrían las actividades certeramente organizadas. Las historias de algunas mujeres latinoamericanas forjadoras de espacios, que sostuvieron sus vidas en la resistencia, se intercalaban con las reflexiones colectivas. Pero las mejores historias de mujeres se escucharon allí, y de primera mano. La organización de varios núcleos de mujeres trabajando en SPG demostraba el empoderamiento que se construye,  con la solidaridad y el conocimiento, con la sensibilidad y  audacia, con el espíritu y compromiso, con una visión holística, con la Agroecología y sus mujeres.

 ¿Cómo incorporar cuestiones de género en nuestros sistemas? Fue una de tantas preguntas sobre las que reflexionamos. El trabajo desarrollado por las mujeres resulta invisible para la sociedad, sin embargo en nuestros sistemas agroecológicos, sería impensable reconocerlos  sin la dimensión social que integre la equidad para el logro de la sustentabilidad.  Se pueden construir mecanismos alternativos de organización, acceso al conocimiento y a los recursos productivos. Esa construcción se ve fortalecida si se establece el dialogo, el intercambio, y abordamos la problemática  que nos impide concretar nuestra participación y desarrollar plenamente nuestras capacidades.  En pocos días se terminara la redacción de una carta de expresión del encuentro. Seguramente aporte un poco más que este escrito. La semilla ya germinó y continuaremos creciendo.